Cuando planificas un funeral, cada decisión te importa profundamente. Julie Amaya eligió una funeraria en El Paso, preparó cada detalle con amor, incluso compró ropa y accesorios especiales para su ser querido. La mayoría de los detalles fueron manejados bien, pero hubo uno que quedó en su corazón como una herida abierta: el maquillaje y arreglo del difunto.
Habían planeado un servicio con el féretro abierto, una última oportunidad para despedirse. Pero cuando la familia vio el resultado del trabajo de preparación, el dolor fue inmediato. La persona que amaban no se veía como ella misma. El maquillaje y el peinado no honraban su memoria; de hecho, ocultaban su esencia. Julie tuvo que tomar una decisión difícil en ese mismo momento: cerrar el féretro. Su ser querido no habría querido ser recordado así.
Este es un detalle que muchas familias no consideran hasta que es demasiado tarde. Los servicios funerarios incluyen preparación de restos, pero la calidad de ese trabajo varía enormemente.
«Her face looked awful, looked absolutely nothing like her! The make up person did a terrible job on her face and hair! It was so dissapointing that no one was able to see her for the last time because she would not have wanted to be seen that way.» — Julie Amaya, sobre Sunset Funeral Homes
Si planeas un servicio con féretro abierto en El Paso, haz preguntas específicas sobre el personal de preparación: experiencia, referencias, y posibilidad de revisar el trabajo antes de la ceremonia. Pregunta si hay tiempo para ajustes si no estás satisfecho. Este es un detalle que justifica hacer preguntas incómodas.