Una funeraria no es un lugar de prisa. Es el espacio donde una familia negocia los últimos detalles de honra a alguien que acaba de partir. Cuando el personal tiene prisa, cuando apura, cuando discute con quienes están de duelo, algo falla en la base. Lorissa Pecina y su familia estaban de duelo, en el proceso de hacer arreglos funerarios en Edinburg TX, cuando un empleado de mayor edad fue grosero con ellos.
"An older gentleman was very disrespectful. The ladies were nice and understanding. The gentleman was rushing our family out. When I commented to my family he was rude, he literally said out loud 'I'm not being rude.' We're a grieving family and you're saying that out loud trying to argue with an immediate family member. Very disrespectful." — Lorissa Pecina, sobre Memorial Funeral Home - Edinburg
Lorissa notó la diferencia: las mujeres del personal eran amables y comprensivas; el caballero mayor era todo lo opuesto. Y lo peor fue la defensividad: cuando ella señaló que su trato era grosero, él respondió argumentando "no estoy siendo grosero" en lugar de escuchar. Eso duplica el dolor: primero la falta de empatía, luego la negación de esa falta.
El tono de una funeraria se siente desde el primer minuto. Si alguien te apura, si sientes que tu duelo es una molestia, confía en esa sensación. Pide hablar con el gerente o el director si algo no te siente bien. Las funerarias serias protegen ese espacio con personal capacitado en duelo, no con gente que argumente con familias en dolor.