El momento del entierro es profundamente personal. Es cuando los allegados se despiden, donde el dolor y la ceremonia se encuentran. Necesitas tiempo—el que requieras—para estar presente con tu duelo sin prisas.
Zach Conrad llevó a su padre a Restland. Lo que pasó en el graveside lo sorprendió y decepcionó. No fue sobre los costos ni sobre detalles administrativos: fue sobre cómo la familia fue tratada en el momento más delicado.
"We recently held my father's funeral here. And from the very moment the pastor finished his grave side service, the crew was in a big rush to lower the casket, dump and pack the dirt and get out. They immediately forced us to clear the area so they could move their tent and get to work." — Zach Conrad
La tripulación de Restland tenía prisa. Zach presenció lo que debía ser un momento sagrado convertirse en una operación apresurada. No fue solo su impresión: otros asistentes también lo notaron y lo mencionaron.
Cuando elijas funeraria en Dallas, pregunta: ¿Cuánto tiempo se permite en el graveside para la familia después de la ceremonia? ¿Qué hace la tripulación durante ese tiempo—se retiran o permanecen cerca? ¿Cuál es el protocolo si queremos más tiempo? ¿Quién supervisa para asegurar que el personal respete esos momentos? La funeraria debe tener políticas claras que honren el derecho de las familias a no sentirse apuradas en la despedida.