Una madre, un hijo, y una agente que cuidó cada paso
Ninguna madre está preparada para enterrar a su hijo. Lisa se encontró en esa situación, sin experiencia, sin saber qué esperar. Lo único que tenía era el apoyo de Sarah Crawley, una agente de Restwood en Clute que convirtió el dolor en un camino navegable.
Sarah no solo explicó cada paso del proceso de sepelio; se hizo cargo de él. Mientras Lisa y su familia atravesaban el duelo más profundo, Sarah estuvo presente, atenta a cada detalle, tratando a la familia con un respeto que fue más allá del "profesionalismo" de manual.