Cuando fallece un ser querido, el proceso debe estar guiado por la funeraria con claridad y frecuencia. Un viudo en Burnet, TX, esperó semanas en silencio, sin saber por qué no avanzaba nada. La comunicación proactiva no es un favor: es la obligación básica de quien está encargado del servicio.
Después de haber hecho todos los arreglos iniciales, la familia esperaba que la funeraria mantuviera el contacto, diera actualizaciones, explicara qué estaba sucediendo y cuándo continuaría el proceso. En su lugar, pasaron semanas con una sola llamada telefónica y una encuesta de satisfacción. La encuesta llegó antes de que el trabajo se completara. El viudo fue dejado esperando, confundido sobre por qué nada parecía avanzar.
«Mi esposa ha fallecido desde el 22 de febrero y la funeraria aún no ha hecho nada, y ya es mediados de marzo. No he recibido más que una llamada, pero recibí una encuesta antes de que se hiciera algo. Están culpando a todos excepto a sí mismos por sus fracasos. Esto no es por la pandemia. Esto es solo pereza.» — Joe Beauchamp, sobre Clements-Wilcox Funeral Home
Cuando contrates servicios, establece expectativas claras desde el inicio: ¿cuál es el cronograma exacto? ¿Con qué frecuencia recibirás actualizaciones? ¿Quién es tu contacto principal y en qué horario puedes alcanzarlo? Si una semana pasa sin noticias, llama. La funeraria debe responder, siempre. Tu paciencia tiene límites, y está bien establecerlos.