La lápida de un difunto es más que una piedra; es el lugar donde la familia sigue visitando años después, donde se renuevan las flores, donde se recuerda. Pero cuando una funeraria en Bullard, TX no puede o no quiere rastrear dónde quedó esa lápida, la responsabilidad que la familia depositó en ellos se quiebra.
«If I could give them zero stars I would! It has been almost 3 years since my uncle robert has passed away and every time I call to see where his head stone is they always give me the runaround instead of trying to help me figure out what's going on with this headstones unfortunately, my grandpa passed away earlier this year and now I'm the person that has to be in charge of my uncle robert's grave and I don't think it's very fair. The staff was very unprofessional to me to when it was planning my grandpa's funeral.» — Alyssa Owens, sobre Boren-Conner Funeral Home
Alyssa ahora es la responsable de dos tumbas, pero ninguna con lápida localizable. Su frustración es más que un reclamo: es el peso de una deuda no resuelta que heredó sin esperarlo.
Si tu familia contrata servicios en Bullard, no asumas que el trabajo está terminado cuando el servicio acaba. Pide un resumen escrito de lo que se está haciendo (traslado de restos, pedido de lápida, ubicación final) y establece un punto de contacto que responda a seguimientos en años posteriores.