A veces, el duelo no viene solo: dos pérdidas en días puede destrozar a una familia. Ann Garrett comenzó a planificar el funeral de su madre con anticipación, pero entonces perdió inesperadamente a su hijo de 11 meses. En Baytown, TX, necesitaba una funeraria familiar que estuviera presente no solo en la logística, sino en el corazón del dolor.
Deshell, del equipo de Earthman Baytown Funeral Home, hizo algo más que coordinar servicios. Escuchó cuando Ann necesitaba hablar, permitió que llorara, ayudó a escribir el obituario de su hijo aprendiendo todo sobre él. Luego, cuando falleció su madre dos días después, continuó acompañando a toda la familia en cada decisión.
"She listened when I needed to talk, they let me cry on their shoulder, they helped write his obituary by learning all they could about him. Then, 2 days later when my mom died, they helped us to finish finalizing her funeral and making choices. She held me while I mourned the loss of my son and my mom. She accommodated everything possible to make it as less painful as possible." — Ann Garrett, sobre Earthman Baytown Funeral Home
Lo notable es que Deshell no desapareció después del servicio. Incluso un mes después, seguía enviando mensajes para ver cómo estaba Ann, haciendo que se sintiera como familia, no como cliente.
Si planificas con anticipación, busca equipo que ofrezca continuidad emocional después del servicio. Pregunta cómo manejan situaciones múltiples o complejas. Espera encontrar personal que vea a tu familia como personas, no como expedientes.