Ninguna familia debería perder un hijo recién nacido. Cuando sucede, la logística funeral se convierte en una carga insoportable precisamente cuando estás más quebrada. Christina y su esposo enfrentaron eso: después de dos días de esperanza en Houston con un bebé con una condición rara, regresaban sin su hijo a Aransas Pass, Texas. Necesitaban alguien que tratara a su bebé no como un trámite, sino como su pequeño.
"My husband and I lost our newborn baby... Aaron from Charlie Marshall went all the way there to pick him up for us. Both Lindsey and Aron went above and beyond for my family during this difficult time. They were caring and felt our pain. They made an extremely difficult time easier because of how attentive they were. Lindsey wrote the most beautiful obituary for my baby boy. She cared for him and loved him like he was her own." — Christina Brookman, sobre Charlie Marshall Funeral Homes & Crematory
Lo que Christina aprendió es que algunas funerarias entienden que un servicio por un bebé no es un servicio pequeño. Es el servicio más importante. Si tu familia enfrenta una pérdida de este tipo, pide directamente que el funeral home ayude a redactar el obituario junto contigo —porque a veces, en shock, no puedes contar la historia de tu hijo tal como merece ser contada. Y pide que manejen cada detalle como si fuera su propia familia.
Una funeraria que entiende esto marca la diferencia entre un acto de administración y un acto de amor.