A veces, una funeraria en Abilene, TX puede tener todas las cosas correctas en su lugar—cementerio hermoso, instalaciones bien mantenidas, servicios profesionales—pero un momento puede dejar una cicatriz si el trato del personal no refleja ese cuidado. Para Jaylyn Hernandez, Elliott-Hamil Funeral Home fue precisamente eso: un lugar visualmente hermoso donde el servicio fue irreprochable, pero un encuentro con un asistente de funeral rompió eso.
"My 2 year old cousins service was here she looked very beautiful. Everything went okay until the final viewing and as I was standing there talking to family a older gentleman who was a funeral assistant instead of saying excuse me. He was extremely rude and said to 'Move!!!' Not only that he grabbed me by my arm like someone would move their kid. being in the funeral industry myself he was extremely disrespectful and needs to learn some manners." — Jaylyn Hernandez, sobre Elliott-Hamil Funeral Home
Jaylyn, alguien del ramo funerario, reconoció lo inapropiado del trato: no fue una sutileza, fue una violación clara de los estándares de respeto que familias deberían esperar. El hecho de que lo reportara es importante—no para destruir reputación, sino porque las familias en duelo merecen personal capacitado para tratar con dignidad.
Esta experiencia también refleja una verdad: una funeraria es tan buena como el equipo en su totalidad. Los espacios hermosos sin personal capacitado en empatía pueden convertir un momento sagrado en uno amargo.
Al contactar: Pregunta sobre capacitación del personal en trato con familias y qué estándares esperan. Si notas comportamientos inapropiados durante servicios, comunícalo inmediatamente con el director, no esperes después.