No hay palabras para la pérdida de un hijo. Es el dolor que redefinir lo que creías que era posible soportar. Jacques Dubose pasó por eso, y en medio de ese caos, necesitaba una funeraria en Boerne, TX que no fuera solo competente, sino humana. Ebensberger-Fisher Funeral Home y su equipo—Jo Lynn, Dusty y los demás—demostraron qué significa "estar presente" en la forma más profunda.
Lo que Jacques valora no es solo que hayan hecho bien su trabajo, sino cómo lo hicieron. Jo Lynn tuvo la capacidad de escuchar lo que importaba a la familia y traducir eso en formas de recordar y honrar al hijo. Eso requiere sensibilidad, experiencia y disposición a ir más allá del protocolo. El equipo estuvo "en cada paso del camino", no desapareciendo después de que terminó el servicio.