Algunos actos de cuidado van más allá de lo que la funeraria está obligada a hacer. Un visitante ha usado los servicios de Sparkman/Hillcrest durante años, encargando flores regulares para las tumbas de personas queridas —incluso de amigos cercanos de hace décadas—. Lo que hace notable esta experiencia es que el personal no solo coloca las flores, sino que documenta y se adapta a los cambios.
Felipe Resendiz y Kristine Stark —miembros del equipo en la sección Family Services— han tomado fotos cada vez que los arreglos se colocan, lo que permite que el visitante vea qué llegó exactamente. Cuando hubo problemas con drenaje que causaron que un marcador se hundiera en el barro, Felipe coordinó una cuadrilla para levantarlo y nivelarlo. Cuando las flores llegaron con retrasos por condiciones climáticas, siguieron siendo colocadas.
"Mr. Resendiz and his team at Family Services never fails to impress... No matter he is always available and unfailingly kind. With horrible price increases and inflationary cost of living, most people we meet in business are just going through the motions, if they are not downright rude. Not here." — Alan Hardin, sobre Sparkman/Hillcrest Funeral Home & Hillcrest Mausoleum & Memorial Park
Lo que distingue esto es que el equipo sigue disponible en días libres, y responde a problemas que surgen años después del enterramiento inicial. Es difícil de encontrar en un sector donde muchos cementerios ven el trabajo como transaccional.
Si mantienes flores regulares en un cementerio: pregunta si el personal puede fotografiar los arreglos para confirmar que llegaron; solicita contacto directo para problemas de mantenimiento como drenaje o subsistencia; y reconoce que la disponibilidad personal es rara y valiosa.