Perder a un hijo no tiene edad. Puede suceder en cualquier etapa de la vida de una familia, y cuando sucede, lo que se busca es simple pero vital: que alguien trate a ese hijo con dignidad, y que alguien esté con la familia también, en ese duelo. Linda Bourland vivió esto cuando eligió Lone Star Cremation en Burleson, TX, para la cremación de su hijo.
"Lone Star Cremation was very helpful and caring after the loss of our son. They stayed in contact with us through the whole process. We are thankful for all their help and compassion." — Linda Bourland, sobre Lone Star Cremation
Las palabras clave en el testimonio de Linda son "stayed in contact with us through the whole process". No significa llamadas obsesivas ni presión constante. Significa que la funeraria entendió que una familia en duelo no siempre toma iniciativa, no siempre sabe qué preguntar. Lone Star tomó esa responsabilidad.
La cremación en Burleson TX no fue un evento puntual seguido de silencio. Fue un acompañamiento real. Eso es lo que la familia de Linda recordará: que no estuvieron solos, que alguien cuidó de ellos mientras cuidaban de su hijo.
Si tu familia está considerando cremación después de la pérdida de un hijo, pregunta cuál será el contacto con la funeraria una vez que el servicio se complete. ¿Van a llamar para preguntar cómo está la familia? ¿Van a estar disponibles si surgen dudas más adelante? El cuidado no termina cuando el servicio termina.